sábado, 5 de diciembre de 2015
Cuánto crecieron y bajaron los votos a Macri, Scioli y Massa en los tres turnos de la elección presidencial
Entre las PASO y el balotaje, la fórmula de Cambiemos aumentó 91 puntos su caudal electoral, frente al 41% que creció la boleta oficialista. Macri y Michetti más que duplicaron el crecimiento de Scioli y Zannini y ganaron la elección.
Termina el año electoral en el que por primera vez debió realizarse una segunda vuelta electoral para elegir al Presidente de la Nación. Además, fue la segunda ocasión en que se realizaron elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO) para elegir entre los precandidatos al máximo cargo ejecutivo del país.
Aquietadas las aguas eminentemente electorales, es un momento oportuno para conocer cómo cambió el voto del electorado a lo largo del menú de tres pasos para elegir al nuevo jefe del Ejecutivo Nacional.
En las PASO del 9 de agosto (las primeras con competencia interna, porque en 2011 todos los espacios presentaron a un solo precandidato), Daniel Scioli (único postulado por el Frente para la Victoria – FPV), Mauricio Macri, Ernesto Sanz, Elisa Lilita Carrió (los tres contendientes internos de Cambiemos), Sergio Massa y José Manuel De la Sota (los precandidatos de Unidos por Una Nueva Alternativa – UNA) concentraron el 89,36% de los votos positivos (20,1 millones de sufragios, según el escrutinio definitivo). En esta nota se releva el desempeño que tuvieron estas tres fuerzas (sumaron casi 90 puntos entre las tres, y redujeron notablemente el peso electoral de los otros tres candidatos que pasaron el corte de 1,5 por ciento) en la primera vuelta electoral del 25 de octubre, comparado con las primarias. También se analizan los valores alcanzados por Macri y Scioli en el balotaje en comparación con la primera vuelta y las PASO.
El día de las primarias, la fórmula Scioli – Carlos Zannini sumó 8,7 millones de votos, el 38,6% de los sufragios positivos. Dos meses y medio después, el 25 de octubre, el binomio ganó la primera vuelta gracias a los 9,3 millones de votos que cosechó (37,08%). El total de votos conseguidos muestra un crecimiento relativo 7,09 puntos entre las dos elecciones. El día del inédito balotaje, la fórmula oficialista creció -relativamente- 31,8 puntos (alcanzó l2,3 millones de adhesiones). Entre la primera vuelta y el balotaje, los votantes de Mauricio Macri pasaron de 8,6 a 12,9 millones (aumentaron un 51%) y le dieron la Presidencia de la Nación.
El Jefe de Gobierno de la CABA hegemonizó la primaria abierta de Cambiemos con el 81% de los votos internos. En la primera vuelta, Macri y Gabriela Michetti alcanzaron 8,6 millones de votos, lo que representó un crecimiento del 26,6% comparado con lo que obtuvieron las tres fórmulas de Cambiemos en agosto (6,7 millones).
En la interna abierta de UNA Massa y Gustavo Sáenz ganaron con poco menos de 70 puntos la interna ante la fórmula De la Sota – Claudia Rucci. En la primera vuelta, el candidato de UNA sumó 5,3 millones de votos, un 16,1 por ciento más de sufragios que los 4,6 millones alcanzados por el espacio en agosto.
Queda expuesto que entre las primarias y la primera vuelta, el FPV sólo consiguió un 7 por ciento más de votantes, UNA poco más de 16 puntos y la fórmula porteña marcó una diferencia a su favor (26,6% de crecimiento).
En ese juego de suma cero que es el balotaje, como se mencionó antes, Scioli – Zannini crecieron 31,8 puntos respecto a lo obtenido en la primera vuelta: poco frente al 51% de Cambiemos.
Más destacado es el crecimiento relativo el FPV y de la alianza electoral liderada por Pro entre la primaria y la segunda vuelta: la lista del oficialismo creció 41,1 puntos en comparación a agosto, bastante menos que el 91,2% que sumó el binomio electo comparado con lo que obtuvieron las tres fórmulas en las PASO.
Macri y Michetti tuvieron su mayor crecimiento relativo en la primera vuelta en Córdoba, donde impactó la ausencia como candidato del gobernador De la Sota, que había ganado la primaria en agosto. El 25 de octubre, Macri y Michetti alcanzaron 1,1 millón de votos, 70,3 puntos más de lo que habían sumado el 9-A junto a Sanz y Carrió.
También en Córdoba experimentó Scioli su mayor crecimiento relativo: 48,9 por ciento (pasó de 280 mil votos a 418 mil). Massa y Sáenz pasaron, en San Luis, de 15 mil adhesiones a 37 mil, lo que implicó un salto del 143,2 por ciento, el mayor registrado por provincia entre las tres fórmulas en octubre.
La contracara de Macri estuvo en Jujuy: su caudal de votos cayó 20 puntos en la primera vuelta (sumó casi 70 mil votos frente a los 86 mil que obtuvo en agosto Cambiemos). El descenso se explica por la victoria en la provincia de Massa – Sáenz, la única que obtuvieron en los 24 distritos. Ese día, Gerardo Morales, que contó con el apoyo de Massa y Macri, alcanzó la gobernación de la provincia y el justicialismo quedó afuera del ejecutivo local por primera vez desde 1983.
Scioli sufrió su mayor bajón en octubre en una provincia donde el FPV está muy afianzado luego de las tres gobernaciones de José Luis Gioja y de la reciente victoria de su delfín, Sergio Uñac. En Cuyo, la boleta del FPV perdió 11 puntos de agosto a octubre (pasó de 48 mil a 43 mil votos).
La salida de De la Sota fue problemática para UNA: en Córdoba, Sergio Massa descendió 40 por ciento en las adhesiones al espacio –con el gobernador habían sumado 744 mil votos, pero en solitario totalizó 443 mil-.
El segundo mejor crecimiento de Cambiemos en octubre se dio en Tucumán: en términos relativos, sumó 43,5 puntos más que en agosto. Los escándalos de la elección provincial pueden haber jugado a su favor: allí, Scioli y Zannini perdieron casi 9 puntos entre la primaria y la primera vuelta, posterior al comicio provincial.
La boleta del FPV tuvo su segunda mejor performance en Formosa, donde pasó de 182 mil votos a 217 mil (19,3 puntos más). Massa experimentó un gran crecimiento también en Chubut, tierras de su ex aliado Mario Das Neves. Llegó a 86 mil votos luego de los 45 mil que alcanzó junto a De la Sota -el crecimiento fue de 90 puntos-.
Los terceros mejores crecimientos de los binomios fueron en San Luis para Macri (41 puntos más que en agosto), para Scioli en Santa Fe (16%) y para Massa en Jujuy, donde ganó (67 puntos más que lo sumado en compañía con De la Sota).
En el balotaje, la ausencia de Massa le dio a Macri su mayor crecimiento en la provincia de la Quebrada de Humahuaca: aumentó su caudal de 69 mil votos en octubre a 214 mil el 22-N. La lista completada por Gabriela Michetti obtuvo 206 por ciento más de los votos en la provincia.
San Luis le dio a Scioli su mayor alegría en términos relativos el día del balotaje: pasó de 43 mil votos a casi 100 mil (129 por ciento de crecimiento). Pese a ese valor, Macri ganó la elección en la provincia puntana.
El segundo crecimiento de Macri se dio en Formosa, donde Massa había salido segundo en octubre. Los votantes de Cambiemos fueron un 139% más que los de octubre. Los salteños dieron a Macri su tercer mejor aumento proporcional: sumó 120 puntos más que en la primera vuelta. Los tres principales crecimientos de Cambiemos se dieron en el Norte, donde Daniel Scioli habría conseguido en octubre la mayoría de los votos que podía totalizar
Al revés de Macri, Scioli mejoró en términos relativos en el Sur. Al gobernador bonaerense lo votaron en Neuquen 53% más de ciudadanos, y en Chubut su crecimiento fue de 50 puntos.
Los menores crecimientos de Macri se dieron en la CABA, Catamarca y Córdoba, pero aquí corresponde señalar que en la ciudad que es gobernada por el propio Macri, en octubre cosechó un millón de votos (poco más del 50% de los emitidos), mientras que el 22 de noviembre lo eligieron 1,25 millones de porteños (el 60% de los que votos). Así, el crecimiento de Macri fue de 25,6 puntos. El ex presidente de Boca tenía poco margen para crecer en la CABA luego de haber conseguido ese millón de votos, pero aún así consiguió aumentar ese caudal.
En Catamarca creció poco más de 29 puntos (pasó de 79 mil votos a 102 mil). Prácticamente, la provincia de Córdoba le dio la Presidencia a Mauricio Macri. Pero, aunque aparezca como contradictorio, allí creció “sólo” (valen las comillas) 34 puntos de octubre a noviembre: pasó de 1,15 millón de votos (un excelente 53%) a 1,54 millones (ese fantástico 71,5 por ciento de los votos provinciales del balotaje). Macri ya retribuyó a la provincia con una visita a Jesús María el fin de semana pasado.
Daniel Scioli, que luego de la derrota puede decir que lo votó el 48,6% de los argentinos que participaron de la segunda vuelta, tuvo sus peores números relativos en Formosa, Misiones y Corrientes.
En la provincia gobernada por Gildo Insfran desde 1995, las adhesiones a la lista que completó Carlos Zannini pasaron de 217 mil a 206 mil (los votos disminuyeron un 4,7%). Scioli también tuvo un número negativo en Misiones: sus votos bajaron un 3,6% (pasaron de 403 mil a 388 mil). En Corrientes tuvo un número positivo, pero fue el tercer peor valor que consiguió entre octubre y noviembre: aumentó su caudal un 13 por ciento (313 mil votos a 355 mil).
De agosto a noviembre, Macri tuvo sus crecimientos más destacados en San Luis (192%, gracias a que sumó 178 mil votos frente a los 61 mil que acumuló junto a Sanz y Carrió el 9-A), San Juan (175%, tras pasar de 63 mil –las tres boletas sumadas- a 175 mil) y Salta (158 puntos, porque las tres duplas de Cambiemos sumaron 125 mil sufragios y en el balotaje lo eligieron 323 mil).
Aunque Córdoba, en cierta medida, le dio el triunfo final a Macri, fue en esa provincia donde Scioli experimentó su mayor crecimiento de agosto a noviembre: pasó de 280 mil votos a 616 mil (sus votos aumentaron un 119%). En San Luis, el binomio Scioli – Zannini pasó de 48 mil a 99 mil votos (un 106 por ciento más). El tercer mayor crecimiento lo obtuvo en Neuquen (199 mil votos el día del balotaje frente a los 115 mil del día de las primarias –un aumento del 72%-).
sábado, 14 de noviembre de 2015
El balance de las 125 elecciones de intendentes en las municipalidades más importantes
En dos notas precedentes, en central política nos referimos a las elecciones de intendentes que se realizaron a lo largo del extenso 2015 electoral en los municipios más poblados del país. Una de las publicaciones trató sobre los municipios que eligieron a su autoridad ejecutiva hasta el mes de septiembre; la otra atendió las comunas que votaron en octubre y noviembre.
Esta nota se propone brindar, de manera unificada, el análisis de las elecciones en los 125 municipios de más de 50 mil residentes (en rigor, 124 comunas, incluida la CABA, más la ciudad de Rawson, Chubut, única capital provincial que no supera los 50 mil habitantes). En los 125 distritos residen (de acuerdo al censo de 2010) 27,2 millones de personas –casi el 69 por ciento de la población total del país-.
El clivaje por excelencia en el año ha sido la pugna entre el “cambio” y la “continuidad”, especialmente en la categoría de presidente y vicepresidente de la Nación, cargos que se definirán en la inédita segunda vuelta. Tomamos ese eje, también, para las elecciones de intendentes que se celebraron a lo largo del año.
Entre las opciones “cambio vs. continuidad”, fue más beneficiada fue la segunda de ellas: en 57 municipios los jefes comunales fueron reelectos en el cargo, y en 27 distritos los espacios políticos se mantuvieron al frente de la comuna, ya sea a través de triunfos con el mismo sello político o mediante los triunfos de fuerzas aliadas. En los restantes 41 municipios se impusieron agrupaciones políticas opositoras a las que ocupaban las intendencias (menos de un tercio del total al que se refiere esta nota).
La opción por la continuidad también hizo tuvo fortaleza en los 12 municipios de más de 500 mil residentes que tiene el país: tres jefes comunales fueron reelectos (en Córdoba, por la UCR, en Rosario, por el socialismo y en Lomas de Zamora por el FPV). En las dos notas precedentes se incluyen los nombres de todos los ganadores de las elecciones.
En siete municipios se impusieron los candidatos de los oficialismos: en la CABA (Pro), La Matanza y Almirante Brown (ambos del FPV), San Miguel de Tucumán (el peronismo opositor al FPV nacional) y Merlo (del FPV, aunque el jefe comunal electos es opositor interno del saliente).
Los ciudadanos decidieron el cambio de signo político en su intendencia en La Plata, General Pueyrredón –cuya cabecera es Mar del Plata-, Quilmes y la ciudad de Salta. En las tres primeras votaron a los candidatos de Pro para reemplazar a los intendentes del FPV o aliados de esa fuerza, lo mismo que en Salta, aunque el ganador es integrante del Frente Renovador.
De los 22 municipios que según el censo de 2010 tenían entre 250 mil y 500 residentes, en 14 se reeligieron los intendentes o hubo continuidad del espacio político: entre los primeros, once fueron los beneficiados y seguirán al frente de la municipalidad
El Frente para la Victoria se hizo fuerte en este segmento de distritos, y Florencio Varela, San Martín, Avellaneda, Berazategui y Esteban Echeverría continuarán cuatro años más bajo ese signo político. Los intendentes radicales de Santa Fe y San Salvador de Jujuy también fueron reelectos, mientras que el alcalde de San Isidro, de origen en la UCR, también continuará en la intendencia. Por el Frente Renovador, fueron confirmados al frente de Tigre y San Miguel los alcaldes actuales. En la también bonaerense Vicente López, Pro mantendrá el cargo al que accedió en 2011.
Moreno y José C. Paz mantuvieron la intendencia para el FPV, y el Frente Renovador de la Concordia retuvo el municipio de Posadas, capital de Misiones.
En ocho municipios de 250 mil a 500 mil residentes los electores cambiaron los espacios políticos que dirigen las comunas: los candidatos de Pro ganaron en las bonaerenses Lanús, Tres de Febrero, Morón, Bahía Blanca y Pilar. El FPV accedió a las intendencias de Malvinas Argentinas y Resistencia. Un radical asumirá en Guaymallén, provincia de Mendoza.
Treinta municipios de 100 mil a 250 mil residentes votaron a su intendente. En veintitrés de ellos hubo reelección o continuidad, y sólo en siete habrá cambio al frente del municipio. Lo destacado es que 16 (más de la mitad) hubo directamente reelección del intendente. Diez alcaldes integrantes del FPV o aliados a esa fuerzas fueron confirmados en el cargo (los de San Rafael, Maipú –Mendoza-, San Luis, Ituzaingó, Ezeiza, San Fernando del Valle de Catamarca, San Nicolás, San Martín, Zárate y Rawson –San Juan-). Los jefes territoriales radicales de Tandil y Mendoza capital también fueron reelegidos. Aliados de Pro y de la UCR, los intendentes de Neuquen y Luján también se mantendrán en el cargo. El Frente Renovador se mantendrá en San Fernando, y el peronismo opositor se continuará al frente en Villa Mercedes, provincia de San Luis.
Formosa, Escobar, La Rioja, Comodoro Rivadavia, Concordia y San Juan continuarán bajo la intendencia de integrantes del FPV, que sucederán en el cargo a los salientes, todos integrantes de la misma fuerza. En Pergamino, habrá una sucesión con continuidad atenuada: saldrá el alcalde radical, asumirá un integrante de Pro.
La UCR ganó en Paraná, Las Heras (Mendoza) y Santa Rosa, donde cambió el partido político al frente de la alcaldía. Con un aliado, Pro accederá a la intendencia de Luján de Cuyo; con un macrista puro, asumirá en Olavarría. El FPV desempeñará desde diciembre la intendencia de Hurlingham, mientras que en San Carlos de Bariloche el elegido es opositor al FPV, pero no está referenciado en Pro, la UCR ni el Frente Renovador.
En las 20 comunas de 75 mil a 100 mil residentes, la opción por la reelección se impuso en siete distritos (Rafaela, General Roca, Orán, Villa María y Venado Tuerto, continuarán con el FPV o aliados en la jefatura; Sáenz Peña –Chaco-, se mantendrá fiel a la UCR y Puerto Madryn confirmó a la fuerza provincial Chubut Somos Todos a cargo de la intendencia.
Esa fuerza política se mantendrá en Trelew, pero no por la reelección del alcalde saliente, sino gracias a la “continuidad”. Lo mismo sucederá en Chimbas (San Juan), Gualeguaychú y Presidente Perón, donde el FPV seguirá en los ejecutivos locales.
En nueve municipios de 75 mil a 100 habitantes habrá cambio al frente de la intendencia: Pro asumirá en Campana, Junín y General Rodríguez. La UCR hará lo mismo en Río Gallegos y Berisso. El socialismo se hará cargo de Villa Gobernador Gálvez, el Frente Renovador de Necochea, la Coalición Cívica-ARI de Cipolletti y el peronismo no kirchnerista asumirá en Rivadavia, provincia de San Juan.
Para alcanzar los 125 municipios relavados, faltan en la lista los 41 de menos de 75 mil residentes. En casi la mitad (20) hubo reelección: Tartagal, partido de La Costa (ganaron los intendentes del FPV), Barranqueras (UCR), Eldorado (Frente Renovador de la Concordia de Misiones), San Francisco (Unión por Córdoba), General Pico (justicialismo aliado al FPV), entre los distritos más relevantes por demografía.
Los espacios políticos conservaron, aunque sin reelección, las intendencias de Concepción del Uruguay, Alderetes (Tucumán), Oberá, Azul (estos municipios, en manos del FPV), Santo Tomé (para la UCR) entre los de mayor cantidad de residentes.
La opción por el “cambio” se impuso en 13 municipios de los más chicos seguidos en esta nota: la UCR salió beneficiada en estas comunas, y accederá a la intendencia en San Pedro (Jujuy), Coronel Rosales, San Vicente y Yerba Buena, entre otros municipios, mientras que el Frente para la Victoria asumirá en Reconquista, Mercedes y Ushuaia, la ciudad más austral del mundo.
Para un relevamiento por regiones geográficas, se subdividió el mapa nacional en ocho zonas: la Patagonia (Chubut, Nequén, Río Negro, Santa Cruz y Tierra del Fuego), Cuyo y La Pampa (La Rioja, Mendoza, San Juan, San Luis), Noroeste (Catamarca, Jujuy, Salta, Tucumán), Litoral (Chaco, Formosa, Misiones). Las Buenos Aires se subdividieron en tres zonas (los 24 partidos del GBA más la CABA por un lado; el interior provincial fue separado en las zonas “norte” y “sur”), y la región Centro (Córdoba, Entre Ríos y Santa Fe). Las provincias de Corrientes y de Santiago del Estero no eligieron intendentes este año (lo harán en 2017 y 2018, respectivamente).
En la Patagonia (1,14 millones de residentes en las comunas de más de 50 mil residentes analizadas), de los doce municipios de más de 50 mil habitantes, seis reeligieron a su intendente, y dos confiaron en al continuidad.
En Cuyo y La Pampa (20 intendencias; 2,39 millones de pobladores), las reelecciones también fueron la mitad (10), mientras que las continuidades fueron cuatro.
Los votantes del Noroeste (2,08 millones de residentes) fueron más equitativos en preferencias, y reeligieron a cinco intendentes, optaron por la continuidad en cuatro distritos y también en cinco eligieron el cambio de espacio político en la alcaldía.
Las reelecciones fueron cuatro en el Litoral (aportó 1,12 millones residentes), mientras que las continuidades llegaron a tres. El cambio sólo se dio en la capital del Chaco.
Trece de las veinticinco intendencias metropolitanas (desproporcionadas, con sus 12,7 millones de censados) consagraron la reelección, mientras que hubo seis cambios de espacios políticos y también seis “continuidades”.
En el norte del interior de la provincia de Buenos Aires (1,46 millones de habitantes) se reeligieron a sólo tres intendentes, y en dos comunas hubo permanencia del espacio político. Las opciones por el cambio se hicieron fuertes en el norte bonaerense, y ocho distritos cambiarán de color a partir de diciembre.
En el sur de la provincia (2,5 millones de censados en 2010) hubo seis reelecciones y dos opciones a favor de la continuidad, mientras que la alternancia se dará también en ocho comunas.
En las 17 comunas del centro del país analizadas en este artículo (con un aporte de 3,81 millones de residentes), se consagraron 10 reelecciones y 4 votos de confianza a los espacios actuales en la intendencia.
Por espacio político, el Frente para la Victoria y sus aliados gobernarán en 64 de las 125 municipalidades (más de la mitad de las relevadas). En esos distritos vivían en 2010, según el censo, 11,6 millones de ciudadanos. En 20 comunas gobernará Pro (junto con aliados) –en estos distritos, residían según el último censo 7,7 millones de personas-. La UCR ejercerá la intendencia –junto con fuerzas afines- en 25 distritos que contenían a 4,2 millones de personas censadas). El Frente Renovador estará al frente de seis comunas que sumaban 1,4 millones de personas hace cinco años. El peronismo no alineado con el FPV se hizo fuerte en siete gobiernos locales (con un millón de residentes). El socialismo gobernará en dos comunas, pero una de ellas es ni más ni menos que Rosario.
Este es el balance de las elecciones de intendentes en los municipios más importantes del país a lo largo del año.
martes, 10 de noviembre de 2015
Los gobernadores e intendentes electos el 25 de octubre, y las reelecciones, continuidades y cambios de espacio político en los ejecutivos
El 25 de octubre se eligieron, entre otros cargos, 11
gobernadores y 79 intendentes de municipios de más de 50 mil residentes. A
continuación, los nombres de todos los ganadores y quiénes fueron reelectos;
dónde hubo continuidad de signo político al frente de las provincias y
municipios; y cuáles fueron los distritos en los que cambiaron los espacios
políticos que dirigirán los ejecutivos del interior del país.
En una de las primeras notas de central política hicimos un
relevamiento de las elecciones para gobernador e intendente que se habían
realizado a lo largo de 2015 hasta fines de septiembre (http://www.central-politica.blogspot.com.ar/2015/10/un-ano-electoral-pedir-de-los.html). Casi cerrando el
larguísimo calendario electoral, el 25 de octubre se eligieron casi todos los
cargos ejecutivos que no se habían elegido hasta el momento.
Ese día se
eligieron los mandatarios de once provincias: Gildo Insfrán (gobernador de
Formosa desde 1995) y Lucía Corpacci (Catamarca) obtuvieron su reelección por
el Frente para la Victoria,
El FPV también
se mantuvo al frente en San Juan, Entre Ríos y Santa Cruz. Sergio Uñac (actual
vicegobernador de sanjuanino) sucederá a José Luis Gioja desde dicimebre.
En Entre Ríos, Gustavo Bordet, actual intendente de Concordia, reemplazará
a Sergio Urribarri.
Sólo gracias a la ley de
Lemas, el Frente para la Victoria obtuvo la gobernación en Santa Cruz.
Allí, Alicia Kirchner ocupará el cargo que su hermano desempeñó de 1991 a 2003.
La actual ministro de Desarrollo Social fue superada en cantidad de votos por
el candidato de Unión para Vivir Mejor, Eduardo Costa, pero el lema del FPV
sumó los votos del actual mandatario Daniel Peralta y se mantuvo en la
gobernación.
En Misiones,
el Frente Renovador de la Concordia (aliado del FpV a nivel nacional) se
mantuvo en la gobernación, con la victoria de Omar Passalacqua. Otro
oficialismo provincial que se mantuvo en la gobernación es el de San Luis:
Alberto Rodríguez Saá volverá al sillón que ocupó de 2003 a 2011.
Los cambios de
espacio político al frente de los ejecutivos provinciales se dieron en los
cuatro distritos restantes: en La Pampa se impuso el peronismo no kirchnerista,
y el senador Carlos Verna volverá a la gobernación, luego de haber derrotado en
las internas al espacio alineado al Frente para la Victoria y en las generales
al Frente Propuesta FrePam, integrado por la UCR y Pro.
Mario Das
Neves, al frente de la lista Chubut Somos Todos, superó a su ex
delfín, Martín Buzzi –que buscaba la reelección- y volverá al ejecutivo local,
donde estuvo de 2003 a 2011.
En Jujuy,
Gerardo Morales, que aglutinó a la UCR, Pro, Frente Renovador y Progresistas
detrás (o delante) de su candidatura, desbancó al peronismo de la gobernación
por primera vez desde 1983.
Todas las
luces del 25 de octubre estuvieron en la provincia de Buenos Aires y
apuntaron a María Eugenia Vidal, la candidata macrista de Cambiemos a la
gobernación. En esta elección se confirmó lo que vaticinaban la mayoría de las
encuestas y Vidal superó a Aníbal Fernández y al peronismo, fuerza que gobierna
la provincia desde 1987.
El último
domingo de octubre también se eligieron intendentes en la provincias señaladas
anteriormente. Como en la nota anterior de central política referida a los
intendentes elegidos a lo largo del año, volvemos a referirnos a los municipios
que tienen más de 50 mil residentes, de acuerdo al censo del año 2010.
Fueron 79 los
municipios de ese rango poblacional que votaron a sus alcaldes el mismo día de
la elección presidencial. A ese número sumamos la elección de jefe comunal de
las capitales de San Luis (realizada el 8 de noviembre) y de Chubut (única
ciudad capital de provincia que no supera los 50 mil habitantes).
Al tope de la lista estuvo la
provincia de Buenos Aires: se eligieron los intendentes de sus 135 partidos
municipales. Las elecciones de los jefes distritales de las 24 comunas del GBA
tuvieron repercusión en casi todos los medios de comunicación y también en
central política (lo invitamos a consultar nuestro artículo en http://www.central-politica.blogspot.com.ar/2015/10/el-corte-de-boleta-en-el-gran-buenos.html). Por eso,
aquí nos referimos a los 29 municipios de más de 50 mil residentes del interior
bonaerense que eligieron a su alcalde.
Los jefes comunales que tuvieron mayor éxito el 25-O fueron
los reelectos. La lista de privilegiados la integran Gustavo Arrieta, de
Cañuelas; Mario Secco, de Ensenada; Juan Pablo de Jesús, del partido De la
Costa; Ricardo Curutchet, de Marcos Paz e Ismael Passaglia, de San Nicolás. Los
cinco integran el Frente para la Victoria.
Miguel Lunghi, de la UCR, fue reelegido en Tandil, con el
impulso de la boleta de Cambiemos. En Luján fue confirmado el alcalde
vecinalista, aliado de Pro, Oscar Luciani (Macri y Vidal figuraron en la
primera parte de la boleta).
También fueron reelectos dos intendentes de fuerzas
vecinalistas y aliadas del FPV: Osvaldo Cáffaro, de Nuevo Zárate, y Carlos
Sánchez, del Movimiento Vecinal de Tres Arroyos.
No hubo otras reelecciones en las 29 intendencias de más de
50 mil residentes del interior de la provincia.
Las continuidades de signo político al frente de la jefatura
comunal se dieron en Azul (Hernán Bertellis fue electo intendente), Escobar
(Ariel Sujarchuk), Presidente Perón (Aníbal Regueiro). Los tres mantuvieron la
jefatura comunal para el FPV.
Los cambios se dieron
mayoritariamente como consecuencia de triunfos de los candidatos de Cambiemos,
beneficiados por el arrastre de la elección que hicieron María Eugenia Vidal y
Mauricio Macri. Los candidatos a alcalde de Pro se impusieron en Bahía Blanca
(Héctor Gray), Campana (Sebastián Abella), General Pueyrredón -donde se ubica
Mar del Plata- (Carlos Arroyo), General Rodríguez (Darío Kubar), Junín (Pablo Petrecca),
La Plata (Julio Garro), Olavarría (Ezequiel Galli), Pilar (Nicolás Ducoté) y
San Pedro (Cecilio Salazar). Reemplazarán a cinco intendentes del Frente para
la Victoria, a uno aliado del FPV, a dos del Frente Renovador y al jefe comunal
vecinalista de San Pedro.
La UCR, que se vio beneficiada por
la confluencia en Cambiemos con Pro y la Coalición Cívica, ganó en Berisso
(todo un batacazo de la mano del candidato Jorge Nedela), Chacabuco (Víctor
Aiola), Coronel Rosales (Mariano Uset) y San Vicente (Mauricio Gómez). Los
cuatro intendentes salientes pertenecen al Frente para la Victoria.
En Pergamino, el candidato que
conquistó el favor popular fue Javier Martínez, de Pro, que sucederá a un
intendente de la UCR, en lo que se puede considerar una continuidad atenuada
entre las dos principales fuerzas de Cambiemos.
En Chivilcoy y Necochea, los
candidatos de UNA -Guillermo Britos y Facundo López, respectivamente-,
reemplazarán a los intendentes salientes, ambos también del FPV.
En Mercedes también hubo cambio de
espacio político al frente de la intendencia:Juan Ustarroz, del FPV, fue
elegido para reemplazar al intendente del Frente Renovador.
En provincia de Catamarca, sólo la
capital supera los 50 mil habitantes. Raúl Jalil fue reelegido para el cargo de
intendente en la ciudad capital. Jalil fue electo por el FPV, luego pasó al
Frente Renovador y posteriormente retornó al Frente para la Victoria.
En Chubut, el 25 de octubre se
eligieron a los intendentes de Comodoro Rivadavia (los votos le permitieron a
Carlos Linares mantener la ciudad para el FPV), Trelew (Adrián Maderna
consiguió el favor popular para que la municipalidad siga a cargo de Chubut
Somos Todos, la fuerza liderada por Das Neves) y Puerto Madryn (Ricardo Sastre
fue reelecto por el dasnevismo).
Rawson es el único municipio
capital de provincia que no superaba los 50 mil residentes en 2010, pero tiene
su espacio en esta nota por ser la principal ciudad administrativa de una de
las 23 provincias. En la capital chubutense fue reelecta la intendente Rosana
Artero, del FPV.
En Entre Ríos se eligieron a los
intendentes de Paraná, Concordia, Gualeguaychú y Concepción del Uruguay. En la
capital, Sergio Varisco (Cambiemos-UCR) fue elegido para volver a ocupar el
cargo que desempeñó de 1999 a 2003 y reemplazará a la intendente del FPV. En
las otras tres ciudades el Frente para la Victoria logró mantenerse al frente
de las intendencias (ninguno de los actuales mandatarios fue reelecto). En
Concordia, segunda ciudad de la provincia, Enrique Cresto sucederá al
gobernador electo, Gustavo Bordet. Esteban Piaggio (en Gualeguaychú) y José
Eduardo Lauritto (en Concepción del Uruguay) son los otros intendentes electos.
En Formosa capital, y con ley de
lemas (como en toda la provincia) fue elegido Jorge Jofre, peronista opositor
al saliente Fernando de Vido, derrotado en la elección. En la segunda ciudad de
la provincia, Clorinda, fue reelecto Manuel Celauro. En la provincia y en los
municipios, el peronismo y el Frente para la Victoria son hegemónicos.
En Jujuy hubo dos reelecciones y
dos cambios de espacio político al frente de las intendencias más populosas.
Raúl Jorge (del frente Cambia Jujuy-UCR) fue reelegido en la capital, San
Salvador, al igual que Rolando Ficoseco (FPV) en Perico. El aluvión que llevó a
Gerardo Morales a la gobernación permitió que Julio Bravo (en San Pedro) y
Pablo Palomares (en Palpalá), ambos de Cambia Jujuy-UCR, sean electos para
suceder a los intendentes del FPV.
En Santa Rosa (La Pampa), Leandro
Altolaguirre, candidato de Propuesta FrePam-UCR, sucederá al intendente del
PJ-FPV. En cambio, Juan José Rainone (PJ, pero aliado del FPV) seguirá al
frente de la municipalidad de General Pico, la segunda ciudad de la provincia.
El Frente Renovador de la
Concordia, hegemónico en Misiones, mantuvo las tres intendencias de más de 50
mil electores: Mario Joaquín Losada (hijo del senador Mario Losada, que
reemplazó a Chacho Álvarez al frente del Senado en 2001) será el intendente de
Posadas; Carlos Fernández asumirá en Oberá. Norberto Aguirre, alcalde de
Eldorado, fue el único alcalde reelecto en los tres municipios.
En la provincia de San Juan, Franco
Aranda será continuador del FPV al frente del municipio capital, lo mismo que
Fabián Gramajo en Chimbas. En el municipio de Rawson -el más poblado de la
provincia- Juan Carlos Gioja fue elegido para continuar en el cargo a través
del FPV. Misma situación que protagoniza Fabián Avallay, de Pocito. El único
cambio de fuerza política al frente del ejecutivo municipal se dio en
Rivadavia, donde Fabián Martín, del peronismo opositor al FPV, sucederá a la
intendenta saliente de esa fuerza.
El 25 de octubre en San Luis se
eligió al intendente de Villa Mercedes, la segunda ciudad de la provincia.
Mario Merlo, de Compromiso Federal-PJ (oficialista a nivel provincial) fue
reelecto en el cargo que ocupa. El domingo 8 de noviembre se realizó la
elección de intendente de la capital puntana, y Enrique Ponce, del FPV
(enfrentado a los Rodríguez Saá) también obtuvo la reelección.
En Santa Cruz, sólo la capitalina
Río Gallegos cuenta con más de 50 mil residentes. También con ley de Lemas,
Roberto Giubetich (UCR) fue electo intendente y desbancó al FPV en el municipio
que dio origen a esa fuerza en 1987.
El 22 de noviembre, junto con la
segunda vuelta presidencial finalizarán las elecciones de las intendencias más
importantes del país. Ese día se elegirá al intendente de Godoy Cruz, Mendoza.
Quien sea electo sucederá al radical Alfredo Cornejo, que fue elegido
mandatario provincial en junio.
A lo largo del año, sólo cinco
municipios de más de 50 mil residentes no eligieron a sus jefes comunales: los
de la cordobesa Río Cuarto (elegirá a su intendente el año próximo), Corrientes
y Goya (irán a las urnas en 2017) y Santiago del Estero y La Banda (concurrirán
a votar en 2018).
El conteo
final indica que hubo reelecciones o continuidades en siete de las once
provincias que eligieron gobernador el 25 de octubre, y cambio en cuatro de
ellas. Pero la elección de Vidal en Buenos Aires le dio un tono distinto a la
jornada electoral, y la victoria de Morales en Jujuy también ayudó a dar una
señal de nuevos tiempos en la política nacional.
En las
intendencias más importantes del país, incluyendo a San Luis capital, que votó
el 8 de noviembre, y a las 24 comunas del GBA, fueron reelectos 34 intendentes
(entre ellos, 20 del Frente para la Victoria, que sumó otros cuatro aliados, y
3 del Frente Renovador).
En 19
municipios hubo continuidades de signo político, aún cuando el candidato
ganador no fuera de la línea interna del jefe comunal saliente (por ejemplo, lo
que sucedió en Merlo y Moreno, en el GBA).
Así, en 53
municipios hubo reelecciones o continuidades, ya sean estas “puras” o atenuadas
según el posicionamiento político del intendente.
Los cambios de
fuerzas políticas en las intendencias se dieron en 28 municipios (poco más de
un tercio del total relevado), la mayoría en el GBA (6 comunas) y en el
interior de Buenos Aires (16).
viernes, 30 de octubre de 2015
El corte de boleta en el Gran Buenos Aires
El 25 de octubre, un protagonista -inesperado por su magnitud-, fue el corte de boleta en el Gran Buenos Aires. En doce distritos (la mitad) se impusieron los candidatos a intendente, gobernador y presidente del Frente para la Victoria, pero ello no le alcanzó a Aníbal Fernández para llegar a la gobernación.
Cambiemos se impuso en los tres niveles en cuatro partidos del GBA; UNA sólo en Tigre. María Eugenia Vidal ganó en siete partidos donde se impusieron Scioli o Massa, y en tres de ellos llevó a la intendencia a los candidatos de su lista.
En un solo distrito las tres listas más votadas en la provincia y el país se repartieron los triunfos para los tres niveles ejecutivos.
Decir que el Gran Buenos Aires es un país aparte ya es un lugar común cuando se habla de cuestiones sociales, políticas y electorales. Pero no por ello debe dejar de observarse el comportamiento de los ciudadanos a la hora de elegir a sus autoridades. Puede decirse que pasan los años y las décadas, pero el GBA sigue enamorando. Al menos, para el análisis de los datos electorales.
En donde se disputa la madre de todas las batallas (segundo lugar común) de la provincia que es la madre de todas las batallas (tercer lugar común, redundancia incluida) esta vez el electorado votó más que nunca con total independencia y criterio entre los tres cargos ejecutivos que se dirimían: el de presidente de la Nación, el de gobernador de la provincia-país, y el de intendente de los partidos-provincias.
Los candidatos a los tres niveles del Frente para la Victoria se impusieron en 12 de las 24 divisiones administrativas que componen el Gran Buenos Aires.
Los intendentes actuales de Berazategui (Juan Patricio Mussi), Esteban Echeverría (Fernando Gray), Ezeiza (Alejandro Granados -con uso de licencia-), Florencio Varela (Julio Pereyra), y Lomas de Zamora (Martín Insaurralde) fueron reelectos en el cargo. Daniel Scioli para presidente y Aníbal Fernández también fueron los más votados en los cinco distritos.
En otros siete departamentos se dio la misma situación (triunfo de los tres candidatos del FPV a los ejecutivos) pero sin reelección del actual mandatario: en Almirante Brown el candidato Mariano Cascallares; en Merlo su par Gustavo Menéndez y en Moreno, Walter Festa (integrante de La Cámpora) llegaron a la intendencia luego de derrotar en las primarias a los oficialismos distritales del FPV (Darío Giusozzi, diputado pero hombre fuerte del Brown hasta el domingo; Raúl Othacehé de Merlo y Mariano West de Moreno).
En Hurlingham y en Malvinas Argentinas, los candidatos del FPV, Juan Zabaleta y Leonardo Nardini, fueron elegidos para desempeñar la intendencia luego de derrotar a los massistas (antes kirchneristas) Luis Acuña y Jesús Cariglino, que iban por su reelección. En la gigante La Matanza (Verónica Magario llegó a la intendencia) y en José C. Paz (retornó el inoxidable Mario Ishii) se impusieron los candidatos que son fieles continuadores de los actuales alcaldes.
Hasta aquí, Scioli, Aníbal Fernández y los doce candidatos del FPV, unidos por el triunfo. Y todos ellos contentos.
Pero llega el turno de las alegrías de Mauricio Macri, María Eugenia Vidal y de los candidatos a intendentes de Morón (Ramiro Tagliaferro), Tres de Febrero (Diego Valenzuela) de los actuales intendentes de San Isidro (Gustavo Posse, mix de radical+macrista+vecinalista+ex massista) y Vicente López (Jorge Macri), todos ganadores el domingo. Tagliaferro superó al vecinalista-provincial Nuevo Encuentro, de Martín Sabbatella en su pago chico, y Valenzuela derrotó a uno de los históricos barones del conurbano, Hugo Curto.
El último distrito de los 24 que resultó monocolor es Tigre: allí se impusieron Sergio Massa en la carrera a la Casa Rosada, Felipe Solá para volver a La Plata y el intendente Julio Zamora, que obtuvo su reelección.
Son entonces diecisiete los distritos en los que el corte de boleta tuvo poca incidencia en el resultado final. Lo entretenido estuvo en los restantes siete partidos bonaerenses del GBA.
En Lanús y Quilmes, Daniel Scioli fue el preferido para la presidencia, pero los votantes usaron la tijera o el buen pulso para cortar la boleta a favor de María Eugenia Vidal y de los candidatos a alcalde Néstor Grindetti y Martiniano Molina, que superaron a los oficialistas Julián Álvarez (apadrinado por La Cámpora) y Francisco Barba Gutiérrez, que iba por su reelección.
En Avellaneda, Ituzaingó y San Martín se dieron cortes elaborados en las insufribles boletas sábana. Jorge Ferraresi, Alberto Descalzo y Gabriel Katopodis, respectivamente, fueron reelectos por sus vecinos y además sobrevivieron al corte de la mitad de la lista: allí ganó su compañero de papeleta Daniel Scioli, pero María Eugenia Vidal postergó a Aníbal Fernández en la lucha por la gobernación.
En San Fernando (después de Ezeiza el distrito con menos electores del GBA) también los votantes llevaron paciencia al cuarto oscuro e hicieron dos cortes: ganaron Sergio Massa y el actual intendente Luis Andreotti, pero también le dieron su confianza a la estrella del día, María Eugenia Vidal, que desplazó a Felipe Solá al segundo lugar.
Por último, el municipio más competitivo de todos; el único en el que los triunfos a los tres cargos se dividieron entre las tres fuerzas: San Miguel. Allí, el intendente Joaquín de la Torre, uno de los grandes sostenes del Frente Renovador -al menos, hasta el domingo- consiguió su objetivo (y 67464 votos) y seguirá al frente del municipio (los candidatos del FPV y de Cambiemos obtuvieron 60073 y 26954 sufragios respectivamente). María Eugenia Vidal (58829 votos) también sorprendió en estas tierras y superó a Aníbal Fernández (57035) y Felipe Solá (37575), el candidato de la lista de De la Torre. Daniel Scioli fue el tercer vencedor del distrito, con 63822 votos, frente a los 51100 de Mauricio Macri y 43636 de Sergio Massa, que llevaba a De la Torre).
miércoles, 28 de octubre de 2015
El cambio de color político en las principales provincias del país
Uno de los principales cambios que dejó el extenso año electoral 2015 en las gobernaciones es el cambio de color político en los ejecutivos de los cinco distritos más importantes del país. Por primera vez desde 1983, el peronismo oficial y alineado con los gobiernos nacionales no estará al frente de ninguna de las gobernaciones de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Mendoza y de la CABA.
El peronismo, ocupe o no la Casa Rosada desde diciembre, comenzará a
trabajar para volver al gobierno en las principales provincias del país. La
disputa interna para ganar primero las candidaturas peronistas para las gobernaciones dentro de cuatro años será una
de las más atractivas cuestiones para seguir desde ahora.
En el prolongado 2015, el peronismo local cordobés logró mantenerse al frente de la provincia que gobierna desde
1999, cuando el actual (y saliente) mandatario José Manuel De la Sota venció a
la UCR. Pero su fuerza es Unión por Córdoba, que está integrada por distintos
partidos, entre ellos el PJ cordobés. Pero el alineamiento de De la Sota y de
Juan Schiaretti (gobernó en 2007-2011 y es el mandatario electo que asumirá en
diciembre) fue lejano primero y luego confrontativo respecto al gobierno
nacional. De 1983 a 1995 gobernó la UCR con el liderazgo de Eduardo Angeloz y
sus dos reelecciones, y con Ramón Mestre, que debió adelantar las elecciones en
1998.
La sorpresa mayúscula del domingo
25-O fue la victoria de María Eugenia Vidal, candidata a gobernadora del frente
Cambiemos, liderado por Pro, que derrotó al peronismo (en este caso, Frente
para la Victoria, como en casi todo el país en 2015) luego de 28 años. La UCR
había gobernado de 1983 a 1987 con Alejandro Armendáriz. En 1987 se iniciaron
las siete victorias peronistas consecutivas, con Antonio Cafiero (que luego
perdió la histórica interna con Carlos Menem y posteriormente tampoco pudo
reformar la constitución provincial que habilitara su reelección). A Cafiero lo
siguieron Eduardo Duhalde (pudo habilitar su reelección), Carlos Ruckauf
(renunció a los dos años y asumió su vice, Felipe Solá, que después fue
reelecto) y Daniel Scioli.
En Santa Fe el peronismo gobernó
hasta 2007. Se sucedieron en la gobernación José María Vernet (candidato el
25-0 al Parlasur por la fuerza de Adolfo Rodríguez Saá), Víctor Reviglio,
Carlos Reutemann, Jorge Obeid, y Reutemann y Obeid nuevamente. En 1991, 1995 y 2003 la ley de lemas permitió las
victorias peronistas, cuando los candidatos más votados fueron Horacio
Usandizaga (UCR) las dos primeras veces y Hermes Binner (socialismo) en 2003.
Binner se tomó revancha en 2007, cuando sin ley de lemas, ganó claramente la
elección liderando el Frente Progresista Cívico y Social (con preponderancia
del Partido Socialista, secundado por la UCR y otras fuerzas), la agrupación
que volvió a ganar en 2011 con Antonio Bonfatti y este año, aunque por una luz
de diferencia, con Miguel Lifschitz.
Junto con Santa Fe, Mendoza es la
única provincia que desde 1983 no prevé la reelección consecutiva de su
gobernador. En esta provincia se dio la mayor alternancia desde el regreso de
la democracia: los candidatos radicales ganaron en 1983 (Santiago Llaver), 1999
(Roberto Iglesias), 2003 (Julio Cobos) y en 2015 (Alfredo Cornejo, con el sello
Cambia Mendoza, con el apoyo de Mauricio Macri y Sergio Massa). Los candidatos
peronistas fueron electos en 1987 (José Octavio Bordón), 1991 (Rodolfo
Gabrielli), 1995 (Arturo Lafalla), 2007 (Celso Jaque) y 2011 (Francisco Pérez).
La Ciudad de Buenos Aires tuvo como
intendente designado el presidente de la Nación hasta 1996. El cargo lo
ocuparon los radicales Julio César Saguier y Facundo Suárez Lastra, nombrados
por Raúl Alfonsín. Su sucesor Carlos Menem nombró a Carlos Grosso, Sául Bouer y
Jorge Domínguez. En 1996, Fernando De la Rúa, con la lista 3 de la UCR, ganó la
primera elección para Jefe de Gobierno. En 2000, impulsado por De la Rúa desde
la presidencia, ganó Aníbal Ibarra, el candidato de la Alianza integrada por el
FrePaSo y la misma UCR. Ibarra fue reelecto en 2003 por una fuerza local, con
buena relación con el recién asumido Néstor Kirchner. En 2007 y 2011 Mauricio
Macri ganó las dos primeras vueltas y los dos ballotages frente a Daniel
Filmus.
El peronismo oficial, por primera
vez desde 1983, no gobierna ninguno de los principales distritos del país.
Mantiene, sí, las gobernaciones de Tucumán, Entre Ríos, Salta, Chaco, entre las
más populosas. Además, los municipios bonaerenses de La Matanza, Lomas de
Zamora, Moreno, Florencio Varela en el GBA, entre otras comunas.
Resta que se realice el primer
ballotage presidencial de la historia, y Daniel Scioli, el candidato del
peronismo oficial, tiene chances de mantener el ejecutivo nacional. Desde el
sillón de Rivadavia, Scioli no podría contar ningún aliado en Buenos Aires y en
las demás provincias importantes, con excepción de Córdoba, donde su mandatario
electo Schiaretti anticipó públicamente que tiene una muy buena relación
personal con Scioli. Si Mauricio Macri conquista la presidencia, tendrá en
María Eugenia Vidal y Horacio Rodríguez Larreta a sus protectores por
excelencia, y en Alfredo Cornejo a un aliado en la Cordillera. Lifschitz en
Santa Fe y Schiaretti en Córdoba buscarán entablar una relación que favorezca a
sus distritos.
lunes, 26 de octubre de 2015
Los ganadores, los perdedores y los que salieron empatados el 25 de octubre
Ganadores
María Eugenia Vidal
La candidata a gobernadora de la provincia de Buenos Aires por Cambiemos fue la figura descollante del día, aún cuando se elegía presidente de la Nación. Se impuso al peronismo en el principal distrito del país, pese a que hace un año era prácticamente desconocida en la provincia. Le quitó al PJ el invicto bonaerense que ostentaba desde 1987. Traccionó a Mauricio Macri, su candidato a presidente, hacia arriba. Puede que haya sido favorecida por la supuesta mala imagen de Aníbal Fernández, pero lo suyo fue también mérito propio. Como yapa, su marido será intendente de Morón, donde superó al hermano de Martín Sabbatella, compañero de fórmula de Aníbal Fernández.
Mauricio Macri
No ganó la elección, pero ganó sin dudas el día político. Quedó a dos puntos y medio de Daniel Scioli, el candidato del oficialismo. Queda bien perfilado para el que será el primer ballottage presidencial del país. Superó los apenas los 50 puntos en la ciudad-provincia que gobierna desde 2007. También se impuso con holgura en Córdoba, lo que fue decisivo para acortar la distancia que Scioli le había sacado en las primarias. Sus otros éxitos fueron en Santa Fe, Mendoza y Entre Ríos.
Jaime Durán Barba
El consultor ecuatoriano fue otro de los ganadores de la jornada y del proceso electoral. Con sus consejos, criticados en su momento por distintos especialistas, consiguió que el líder excluyente de Pro quede en muy buenas condiciones de cara a la segunda vuelta.
Ernesto Sanz
La candidata a gobernadora de la provincia de Buenos Aires por Cambiemos fue la figura descollante del día, aún cuando se elegía presidente de la Nación. Se impuso al peronismo en el principal distrito del país, pese a que hace un año era prácticamente desconocida en la provincia. Le quitó al PJ el invicto bonaerense que ostentaba desde 1987. Traccionó a Mauricio Macri, su candidato a presidente, hacia arriba. Puede que haya sido favorecida por la supuesta mala imagen de Aníbal Fernández, pero lo suyo fue también mérito propio. Como yapa, su marido será intendente de Morón, donde superó al hermano de Martín Sabbatella, compañero de fórmula de Aníbal Fernández.
Mauricio Macri
No ganó la elección, pero ganó sin dudas el día político. Quedó a dos puntos y medio de Daniel Scioli, el candidato del oficialismo. Queda bien perfilado para el que será el primer ballottage presidencial del país. Superó los apenas los 50 puntos en la ciudad-provincia que gobierna desde 2007. También se impuso con holgura en Córdoba, lo que fue decisivo para acortar la distancia que Scioli le había sacado en las primarias. Sus otros éxitos fueron en Santa Fe, Mendoza y Entre Ríos.
Jaime Durán Barba
El consultor ecuatoriano fue otro de los ganadores de la jornada y del proceso electoral. Con sus consejos, criticados en su momento por distintos especialistas, consiguió que el líder excluyente de Pro quede en muy buenas condiciones de cara a la segunda vuelta.
Ernesto Sanz
Impulsó en febrero, en la UCR, el acuerdo con
el Pro, que fue cristalizado en la convención partidaria de Gualeguaychú por
dos tercios de los delegados. Impuso su intención de excluir a Sergio Massa de
la alianza nacional. Venció las resistencias internas, y ahora la UCR tendrá
alrededor de 38 intendencias en la provincia de Buenos Aires.
Elisa Carrió
A principio de año, y antes que Sanz, la diputada nacional anunció por las redes sociales un acuerdo con Pro y Mauricio Macri, pese a que lo había criticado fuertemente en años anteriores. Una de las caras más sonrientes en la jornada de ayer.
A principio de año, y antes que Sanz, la diputada nacional anunció por las redes sociales un acuerdo con Pro y Mauricio Macri, pese a que lo había criticado fuertemente en años anteriores. Una de las caras más sonrientes en la jornada de ayer.
Gerardo Morales
En su provincia, logró adjuntar su boleta a la
de Macri, Sergio Massa y Margarita Stobizer y cumplió el que es el sueño
político de su vida: ser gobernador de Jujuy. Luego de varios intentos, derrotó
en un virtual mano a mano al gobernador Eduardo Fellner, presidente nacional
del Partido Justicialista. La suya no fue una victoria menor: superó los 57
puntos, y aventajó por más de 20 al mandatario provincial.
Mario Das Neves
Estaría consiguiendo, con boleta corta y aunque por poco margen (menos de dos mil votos), volver a la gobernación de Chubut luego de derrotar a su ex delfín, Martín Buzzi, que iba por la reelección. Volvería a ocupar el sillón que mandatario provincial, como lo hizo de 2003 a 2011.
Frente Renovador de la Concordia de Misiones
La fuerza local, aliada del gobierno nacional, se impuso de la mano de Hugo Passalacqua para la gobernación. Llegó a los 63 puntos, y superó por 50 a la de Vamos Juntos (la oposición fue dividida en la provincia). El frente se mantiene en la gobernación desde 2003.
Omar Perotti
Fue superado por muy poco en la elección de gobernador de Santa Fe en aquel triple empate virtual. Pero fue el candidato que más creció entre la primara y esa elección general. Ayer, para senador nacional, ganó la elección con el 32% y relegó a la lista de Carlos Reutemann (29%), que seguirá en la Cámara Alta. La victoria de Perotti resalta porque en Santa Fe, Mauricio Macri derrotó a Daniel Scioli (35 puntos a 31).
Empataron
Cristina Kirchner
Se le atribuye la condición de armadora de
todas las listas nacionales. Impulsó a Carlos Zannini en la fórmula con Daniel Scioli.
El binomio superó por sólo dos puntos y medio a la integrada por Macri y
Gabriela Michetti. Si bien la fórmula superó por menos de lo deseable a la
oposición, no está dicha la última palabra, y la elección para el 22 de
noviembre está abierta. Los candidatos intendente de la agrupación juvenil La
Cámpora ganaron en Moreno y en Mercedes, pero fueron superados en Lanús. Además,
Cristina “empató” porque en Santa Cruz, su hijo alcanzó una de las dos bancas
en juego para diputado nacional, pese a que fue superado por la lista de Unión
para Vivir Mejor (ganó Héctor Roquel, de la UCR). También, y gracias a la reinstauración
de la ley de lemas, su cuñada Alicia Kirchner será gobernadora. Si todo eso no
alcanzó a equiparar el discreto desempeño nacional, su candidato a intendente
en El Calafate logró alzarse con la victoria.
Sergio Massa
El bonaerense, desde una banca de diputados, superó los 21 puntos en la elección presidencial. Quedó tercero, lejos de Scioli y Macri, pero no sólo conservó el caudal de las primarias (casi 20 puntos) sino que sumó 572 mil votos más respecto de los que obtuvo junto a José Manuel De la Sota, su socio-competidor en agosto. Ganó en Jujuy la elección presidencial. Su lista nacional del Parlasur obtuvo 4 cargos. Por Buenos Aires ingresarían 8 diputados nacionales. Y lo más importante aún: estará en el centro de la escena hasta el ballotage y será una figura fuerte del escenario político que viene.
Sergio Massa
El bonaerense, desde una banca de diputados, superó los 21 puntos en la elección presidencial. Quedó tercero, lejos de Scioli y Macri, pero no sólo conservó el caudal de las primarias (casi 20 puntos) sino que sumó 572 mil votos más respecto de los que obtuvo junto a José Manuel De la Sota, su socio-competidor en agosto. Ganó en Jujuy la elección presidencial. Su lista nacional del Parlasur obtuvo 4 cargos. Por Buenos Aires ingresarían 8 diputados nacionales. Y lo más importante aún: estará en el centro de la escena hasta el ballotage y será una figura fuerte del escenario político que viene.
Alicia Kirchner
Logró ganar la gobernación de Santa Cruz para
el Frente para la Victoria, pese a que la votaron 10 mil ciudadanos menos que a
Eduardo Costa, candidato de Unión para Vivir Mejor, donde confluyeron
radicales, macristas, massistas y lilitos. La ley de lemas le permitió sumar
los 27 mil sufragios del mandatario peronista Daniel Peralta.
Adolfo Rodríguez Saá
Logró sus dos objetivos: ganó la elección presidencial en su provincia, San Luis, y su hermano volverá al cargo que ocupó de 2003 a 2011, y el mismo Adolfo de 1983 a 2001. De la primaria a la general perdió alrededor de 65 mil votos.
Frente de Izquierda y de los Trabajadores
La fuerza, liderada por Nicolás Del Caño, superó a en el lote de atrás a Progresistas (Margarita Stolbizer) y a Compromiso Federal (Adolfo Rodríguez Saá). En la primaria, la fórmula completada por Myriam Bregman había quedado detrás de la de Stolbizer. No logró sumar diputados nacionales por la CABA, pero sí uno por la provincia de Buenos Aires. En Mendoza, de donde es Del Caño, la fuerza quedó cuarta y no logró que le candidato a presidente tenga a un compañero de su fuerza y de su provincia.
Perdedores
Daniel ScioliGanó por dos puntos y medio la elección presidencial, y se impuso en 17 de las 24 provincias. Su fuerza fue la que más senadores obtuvo el día de la elección (13 sobre 16 posibles, y sobre 24 que se elegían), pero el mensaje que dio cerca de las 21 horas fue un reconocimiento implícito del ballotage que, a esa altura, él ya sabía que debía disputar. Otra imagen muy difundida, fue la de los militantes de su fuerza, muchos a los cuales se los vio llorando por un resultado que no fue, sin dudas, el esperado.
No compartió bunker con el candidato a sucederlo en la gobernación que él ocupa desde 2007. Es el candidato a presidente del oficialismo nacional, pero el 22 de noviembre estarán todos los cargos ejecutivos provinciales y municipales -y también legislativos- del país ya elegidos, por lo que podría eventualmente ver mermada su base de sustento electoral. Pese a ello, arranca con una (magra) ventaja para la segunda vuelta, y tiene a al tercer integrante de la mesa chica K como compañero de fórmula. Su fortaleza está en el norte del país y en las provincias más sureñas.
Aníbal Fernández
Ha sido el candidato a gobernador peronista de la provincia de Buenos Aires menos votado de la historia, víctima además del corte de boleta (lo votaron 320 mil ciudadanos menos que a Scioli).
Hermes Binner
El líder del Frente Progresista santafesino, oficialismo provincial, quedó cuarto en la elección para senador nacional, detrás de las listas encabezadas por Omar Perotti, Carlos Reutemann y Eduardo Romagnoli, de UNA. Con boleta corta -sin candidatura presidencial- Binner no superó los 13 puntos en la provincia que gobernó de 2007 a 2011, y en la que pudo lograr la continuidad de su frente en el ejecutivo provincial.
Margarita Stolbizer
Bajó del cuarto al quinto lugar respecto de las PASO de agosto (la superó Nicolás del Caño, del FIT). Víctima del llamado voto útil, pasó de 781 mil votos a 619 mil. Su candidato nacional al Parlasur, Juan Carlos Zabalza, no pudo ingresar al bloque regional. Tampoco la lista de Progresistas sumó diputados en la provincia de Buenos Aires. El único festejo lo tuvo en la CABA, donde Victoria Donda logró mantener su banca en la Cámara Baja. Progresistas fue víctima de la concentración de votos a Scioli, Macri y Massa, y de la presencia del FIT, como única fuerza de izquierda en la elección general.
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