viernes, 30 de octubre de 2015
El corte de boleta en el Gran Buenos Aires
El 25 de octubre, un protagonista -inesperado por su magnitud-, fue el corte de boleta en el Gran Buenos Aires. En doce distritos (la mitad) se impusieron los candidatos a intendente, gobernador y presidente del Frente para la Victoria, pero ello no le alcanzó a Aníbal Fernández para llegar a la gobernación.
Cambiemos se impuso en los tres niveles en cuatro partidos del GBA; UNA sólo en Tigre. María Eugenia Vidal ganó en siete partidos donde se impusieron Scioli o Massa, y en tres de ellos llevó a la intendencia a los candidatos de su lista.
En un solo distrito las tres listas más votadas en la provincia y el país se repartieron los triunfos para los tres niveles ejecutivos.
Decir que el Gran Buenos Aires es un país aparte ya es un lugar común cuando se habla de cuestiones sociales, políticas y electorales. Pero no por ello debe dejar de observarse el comportamiento de los ciudadanos a la hora de elegir a sus autoridades. Puede decirse que pasan los años y las décadas, pero el GBA sigue enamorando. Al menos, para el análisis de los datos electorales.
En donde se disputa la madre de todas las batallas (segundo lugar común) de la provincia que es la madre de todas las batallas (tercer lugar común, redundancia incluida) esta vez el electorado votó más que nunca con total independencia y criterio entre los tres cargos ejecutivos que se dirimían: el de presidente de la Nación, el de gobernador de la provincia-país, y el de intendente de los partidos-provincias.
Los candidatos a los tres niveles del Frente para la Victoria se impusieron en 12 de las 24 divisiones administrativas que componen el Gran Buenos Aires.
Los intendentes actuales de Berazategui (Juan Patricio Mussi), Esteban Echeverría (Fernando Gray), Ezeiza (Alejandro Granados -con uso de licencia-), Florencio Varela (Julio Pereyra), y Lomas de Zamora (Martín Insaurralde) fueron reelectos en el cargo. Daniel Scioli para presidente y Aníbal Fernández también fueron los más votados en los cinco distritos.
En otros siete departamentos se dio la misma situación (triunfo de los tres candidatos del FPV a los ejecutivos) pero sin reelección del actual mandatario: en Almirante Brown el candidato Mariano Cascallares; en Merlo su par Gustavo Menéndez y en Moreno, Walter Festa (integrante de La Cámpora) llegaron a la intendencia luego de derrotar en las primarias a los oficialismos distritales del FPV (Darío Giusozzi, diputado pero hombre fuerte del Brown hasta el domingo; Raúl Othacehé de Merlo y Mariano West de Moreno).
En Hurlingham y en Malvinas Argentinas, los candidatos del FPV, Juan Zabaleta y Leonardo Nardini, fueron elegidos para desempeñar la intendencia luego de derrotar a los massistas (antes kirchneristas) Luis Acuña y Jesús Cariglino, que iban por su reelección. En la gigante La Matanza (Verónica Magario llegó a la intendencia) y en José C. Paz (retornó el inoxidable Mario Ishii) se impusieron los candidatos que son fieles continuadores de los actuales alcaldes.
Hasta aquí, Scioli, Aníbal Fernández y los doce candidatos del FPV, unidos por el triunfo. Y todos ellos contentos.
Pero llega el turno de las alegrías de Mauricio Macri, María Eugenia Vidal y de los candidatos a intendentes de Morón (Ramiro Tagliaferro), Tres de Febrero (Diego Valenzuela) de los actuales intendentes de San Isidro (Gustavo Posse, mix de radical+macrista+vecinalista+ex massista) y Vicente López (Jorge Macri), todos ganadores el domingo. Tagliaferro superó al vecinalista-provincial Nuevo Encuentro, de Martín Sabbatella en su pago chico, y Valenzuela derrotó a uno de los históricos barones del conurbano, Hugo Curto.
El último distrito de los 24 que resultó monocolor es Tigre: allí se impusieron Sergio Massa en la carrera a la Casa Rosada, Felipe Solá para volver a La Plata y el intendente Julio Zamora, que obtuvo su reelección.
Son entonces diecisiete los distritos en los que el corte de boleta tuvo poca incidencia en el resultado final. Lo entretenido estuvo en los restantes siete partidos bonaerenses del GBA.
En Lanús y Quilmes, Daniel Scioli fue el preferido para la presidencia, pero los votantes usaron la tijera o el buen pulso para cortar la boleta a favor de María Eugenia Vidal y de los candidatos a alcalde Néstor Grindetti y Martiniano Molina, que superaron a los oficialistas Julián Álvarez (apadrinado por La Cámpora) y Francisco Barba Gutiérrez, que iba por su reelección.
En Avellaneda, Ituzaingó y San Martín se dieron cortes elaborados en las insufribles boletas sábana. Jorge Ferraresi, Alberto Descalzo y Gabriel Katopodis, respectivamente, fueron reelectos por sus vecinos y además sobrevivieron al corte de la mitad de la lista: allí ganó su compañero de papeleta Daniel Scioli, pero María Eugenia Vidal postergó a Aníbal Fernández en la lucha por la gobernación.
En San Fernando (después de Ezeiza el distrito con menos electores del GBA) también los votantes llevaron paciencia al cuarto oscuro e hicieron dos cortes: ganaron Sergio Massa y el actual intendente Luis Andreotti, pero también le dieron su confianza a la estrella del día, María Eugenia Vidal, que desplazó a Felipe Solá al segundo lugar.
Por último, el municipio más competitivo de todos; el único en el que los triunfos a los tres cargos se dividieron entre las tres fuerzas: San Miguel. Allí, el intendente Joaquín de la Torre, uno de los grandes sostenes del Frente Renovador -al menos, hasta el domingo- consiguió su objetivo (y 67464 votos) y seguirá al frente del municipio (los candidatos del FPV y de Cambiemos obtuvieron 60073 y 26954 sufragios respectivamente). María Eugenia Vidal (58829 votos) también sorprendió en estas tierras y superó a Aníbal Fernández (57035) y Felipe Solá (37575), el candidato de la lista de De la Torre. Daniel Scioli fue el tercer vencedor del distrito, con 63822 votos, frente a los 51100 de Mauricio Macri y 43636 de Sergio Massa, que llevaba a De la Torre).
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